LOS ECONOMISTAS Y EXPERTOS PROPONEN QUE SE ESTABLEZCA UNA JUBILACIÓN FLEXIBLE

que vaya desde los 60 años hasta los 75 años, y donde el trabajador pueda escoger el momento de salida del mercado laboral. Sugieren un autoajuste de la edad de retiro por incentivos y penalizaciones. Existe un decalaje de 3 años y 3 meses entre la edad real y la legal. Una jubilación real en 67 años amortiguará el alza de gasto del baby boom. La decisión última estará en manos del nuevo jubilado. El razonamiento que debería imperar se traduce en: “Puedo cobrar 40 durante treinta años, o 75 durante veinte. En un caso, mi jubilación se alarga; en el otro, cobro casi el doble cada mes. Pero el gasto total para el sistema público ha de menguar si me jubilo a los 60, porque también estoy aportando menos ingresos en forma de cotizaciones”.